A lo largo de su historia, el Dálmata siempre ha realizado bastante ejercicio, ya sea como perro de rescate o siguiendo a los carruajes de sus amos, tienen por tanto una buena dosis de energía que necesitan gastar.
Se trata de perros amistosos y muy sensibles que necesitan la compañía del ser humano. Es necesario una buena socialización para evitar que se conviertan en timidos y reservados. Tienen una memoria prodigiosa y son bastante inteligentes.